Experiencia, Excelencia y Expertise desde 1975
RESEÑAS
  FALTA DE HOMICIDIO IMPRUDENTE

La sentencia de fecha 19 de diciembre de 2006, del Juzgado de lo Penal nº 2 de Santander, entiende que un accidente de tráfico con resultado de muerte y lesiones, provocado por un camión cuya velocidad era de 81 Km/h, en una curva limitada a 80 Km/h, constituye una falta de imprudencia leve, castigada con una pena de 50 días de multa.

lunes, 19 de marzo de 2007

En el vigente Código Penal de 1995, la punición del delito imprudente exige la realización objetiva del injusto típico, así como la previsión específica por parte de la norma penal de incriminación de la comisión imprudente, ya sea de forma grave o leve, clasificación legal que atiende tanto a la peligrosidad de la conducta como a la valoración del riesgo. Por ello, a la hora de apreciar la imprudencia es decisiva para el juzgador la valoración de la infracción del deber objetivo de cuidado, teniendo en consideración, tal y como ha establecido nuestro Tribunal Supremo en reiteradas ocasiones, no sólo la respuesta exigible a un hombre consciente, de prudencia e inteligencia media, sino también un conjunto de reglas extraídas de la diaria experiencia y muchas veces cristalizadas y consolidadas a través de normas reglamentarias o de otra índole impuestas en la vida social. Del análisis de los hechos del caso enjuiciado, se extrae que el conductor del camión tomó la curva en que se produjo el accidente, a una velocidad estimada de 81-83 Km/h, curva sobre la que existía una limitación de velocidad de 80 Km/h para este tipo de vehículos, lo que lleva al juzgador a reflexionar si por conducir el acusado a 81 Km/h se hace merecedor de 3 años de prisión, cuando de haber conducido a 79 Km/h, debiendo haber sido el fallo absolutorio por respetar el límite de velocidad, el resultado habría sido posiblemente el mismo. El razonamiento sostenido por la sentencia atendiendo a la anterior reflexión, impone dudar de que la imprudencia en que se incurre por parte del camionero se aprecie como grave, pues considera el Magistrado ponente que de acuerdo con el criterio sostenido por el Tribunal Supremo en cuanto al concepto de imprudencia grave, ésta es equivalente a la imprudencia temeraria del derogado Código Penal de 1973, que suponía la eliminación de la atención más absoluta e inadopción de los cuidados más elementales, suficientes producir el desencadenamiento del resultado dañoso previsible. Así, a la hora de imponer la pena, el Magistrado fija su atención en la sentencia del Tribunal Supremo de fecha 16 de abril de 2001, que ante un supuesto similar, entendió que nos encontramos ante un concurso de infracciones imprudentes, que al haberse presentado en unidad de acción, surgía un concurso ideal que debía sancionarse imponiendo la pena correspondiente a la infracción más grave en su mitad superior. Así pues, siendo este caso una falta de homicidio por imprudencia leve del artículo 621.2 C.P, se condenó al acusado a una pena de 50 días de multa. Lola Pajarón de la Fuente, Abogada del “Gabinete Jurídico Miguel Bajo”.





MAPA WEB   CONTACTO
HOME
NOSOTROS
MULTIMEDIA
RESEÑAS
CONTACTO
ÁREA PRIVADA
Hermosilla, 31 - 4º Izquierda
28001 Madrid
Tel: +34 91 431 17 75
Fax: +34 91 576 46 40